Jorge Drexler: Canto para ser mejor persona

Se llama Jorge y nació en Uruguay, se crió en Argentina y España
lo vio crecer y madurar como uno de los grandes cantautores en la
lengua de Cervantes. Su voz al descuido estremecerá el corazón del
Aula Magna, y compartirá la noche con Roque Valero.

El mundo lo conoció cuando su figura delgada dejó escapar un
hilo de voz sin estridencias vocales. Su discurso en la entrega del
Oscar por la canción “Al otro lado del rio”, del filme Diarios de una
Motocicleta, de Walter Salles, que relata la vida del Che Guevara.
Aunque aparentemente de acuerdo con los organizadores, Drexler,
fue sacado del medio, y las notas de la canción, fueron arpegios de
gratitud y rabia que sustituyeron al conocido discurso del recibimiento
de la estatuilla.
Médico como su padre, ejercicio como otorrinolaringólogo, sin mitigar
su pasión por la música. Cantante de sinagoga, no pudo resistirse a
la necesidad de componer e interpretar. Salvavidas y enfermero a
domicilio, un verano topó con Joaquin Sabina y viajó a España para
ser su telonero. Un mes no fue suficiente y se mudó con su guitarra
su voz y sus canciones a las afueras de Madrid, aunque sus discos
los produce en Montevideo. Ana Belén, Víctor Manuel, Pablo Milanés,
Migue Río; Retama, Ana Torroja, Rosario Flores; y hasta el Bajofondo
Tango Club han cantado sus canciones.

Sin más preámbulos Jorge Drexler:

Comenzaste a los cinco años estudiando piano y luego a los diez
años lo retomaste ¿Durante tu tiempo de ejercicio de la medicina
abandonaste la música?
Nunca abandoné nada, comencé a los cinco años tocando piano en
casa de una vecina –una especia de abuela que se dio cuenta de mi
talento (me quería como a un nieto), y allí seguí con mis estudios
de música, luego a los 18 me fui por medicina por seguir los pasos
familiares… abandoné la medicina cuando pude vivir de la música, y
eso fue en 1995. Estoy feliz así…
¿En qué momento supiste que eras músico?
De muy pequeño…
¿Qué tipo de música latinoamericana te marcó? ¿ Acaso Sui Generis,
Soda Stereo, la movida brasileña, o el jazz?
De todo un poco

Uruguayo de nacimiento, argentino por vocación ¿Español por
decisión?

No, soy un inmigrante que busca desarrollar una carrera. España
me encanta por su ritmo vital y el gran desarrollo que nos permite a
los profesionales crecer. En América hay espacio para crear, pero el
inmigrar es una decisión difícil y personal.

Le has cantado a una serie de “causas” que te acercan al lado
izquierdo del corazón de América Latina. Incluso compusiste
un soundtrack para una película sobre las Madres de mayo ¿Te
consideras un hombre de izquierda?
No, no necesariamente. Me crié en Uruguay en tiempos de dictadura
y parte de mi familia se exilió en Venezuela. Yo valoro la libertad y
la democracia con alternancia de poderes. También tuve que vivir
cuando mi país tuvo que recuperar su alegría.

¿Te reconoces como heredero de la Nueva Trova Cubana? De la
estirpe de cantautores de América Latina.
Soy un cantautor que tiene mucho que decir, a mi estilo…desde mi
corazón.

¿Qué sientes cuando la gente dice que eres el nuevo Joan Manuel
Serrat?
No me comparo, me complace que a la gente le gusten mis temas…

¿Salvavida, enfermero, cantante de sinagoga y ahora cantaautor el
arte tiene una misión salvadora?
Salvavida con un solo rescate en grande. Los demás casos fueron
pequeños.

¿La música sana?
A mi me sirve para drenar. Tengo mucho que expresar

¿Qué te dice el nombre de Joaquin Sabina?
Otro cantautor con mucho que expresar
Cuéntame tu banda ideal….

Mi guitarra y yo, nada más… un sampler, un técnico de sonido que
me apoye con la computadora y mi voz… sólo eso

¿Que canción te cantaba tu madre para dormirte?
No recuerdo

¿Cuál es la cualidad más importante de un músico?
Como cancionista me gusta interactuar con las partes, con la letra y
la música, es una combinación entre las partes, nunca sé que sucede
para que una canción sea buena, no hay fórmula, pero si me siento
bien, la canción sale.

¿Qué significa pasear por la alfombra roja para recibir el Oscar?

Un momento interesante… agradecí mucho.

El Gabo dijo una vez que escribe para que lo quieran, Mario Vargas
Llosa para tratar de lidiar con el mundo en crisis-palabras más
palabras menos ¿Para qué compones…?
Para expresar todo lo que siento, mis propias vivencias…

El sonido que más te gusta…
Cualquiera…

El momento más difícil a la hora de componer.
A la hora de componer abro la caja de Pandora de mis adentros para
contar una infinidad de cosas. Es difícil cuando no termino de dar
con la canción, incluso si pasan días y no la he escrito toda sufro, me
siento ausente. Cuando la termino me siento feliz, realizado.
¿Qué libro estás leyendo?
Estoy con dos ensayos –ando en esa onda: Jorge Luis Borges y
Gaetano Veloso.

Un tema del que no has hablando en tus canciones.
Ya vendrá… hay mucho que no he dicho, pero que está saliendo,
quedará para cuando termine la gira y descanse un tiempito.
¿Cual es la parte más cómoda de la fama?
No es el centro de mi vida el ser famoso, soy agradecido sí, te pones
contento cuando recibes un premio y es un privilegio porque me gano
la vida haciendo lo que me gusta. La música me ayuda a crecer y a
mejorar como persona.
¿Italia, España, Estados Unidos…hasta dónde te gustaría que llegara
tu música?
A todos lados… si hay alguien que quiera oírla.
Primero España después tu patio ¿Que te atrajo de venir a
Venezuela?
Es mi segunda vez aquí. Vine hace varios años ya así que me verán
más viejo. Les llevo mi guitarra y mis melodías y espero compartir
con ustedes otra vez.

Drexler en surcos

La luz que sabe robar (1992) AYUI

Radar (1994) AYUI

Vaivén (1996) VIRGIN ESPAÑA

Llueve (1998) VIRGIN ESPAÑA

Frontera (1999) VIRGIN ESPAÑA

Sea (2001) VIRGIN ESPAÑA

La edad del cielo (Sus mejores canciones) (recopilatorio) (2004)

Eco (2004) DRO ATLANTIC

Eco² (incluye 3 bonus tracks + DVD) (2005) DRO ATLANTIC

12 segundos de oscuridad (2006) DRO ATLANTIC

RECUADRO
Nominado a los Latin Gramy Awards; los MTV Awards (2001) por su
disco “Sea” –votado como uno de los 10 mejores álbumes de acuerdo
a la Revista Rolling Stones- Junto a “Frontera”, “Sea” fue nominado
al premio Gardel de la Musica Argentina (2000 y 2001); y obtuvo el
Disco de oro de Uruguay ; “Eco” a su vez, fue nominado en España
en la categoría de mejor álbum en la IX Edición de los Premios de la
Música del 2005, y consiguió el Disco de Oro en España y Argentina,
y Platino en Uruguay. Con este disco también obtuvo nominaciones
al Latin Grammy Awards y a los Grammy Awards estadounidenses.
En agosto de este año, fue nominado a los Grammy Latinos en la
categoría de mejor álbum de cantautor por su disco 12 segundos de
Oscuridad.

Marcela Serrano: Nuestra señora de la soledad

Ya me canso de llorar y no amanece yo no se si maldecirte o por ti rezar, tengo miedo de buscarte y encontrarte donde me aseguran mis amigos que te vas. José Alfredo Jiménez.

 

Paloma Negra, a lo mero macho, iba a llamarse su más reciente libro, Lo que está en mi corazón. Paloma Negra como la ranchera de José Alfredo Jiménez, esa que está en el corazón de sus libros que le cantan a la soledad inconmensurable del ser humano, al abismo terrible entre hombres y mujeres; al complejo universo femenino, a la cintura de América. Incesantemente escribe su versión de Mujercitas, quizá porque al igual que las hermanas de Louise May Alcott, viene de una familia de cuatro. Hace poco se posó en Caracas y convocó a más de trescientos lectores por los predios de la plaza Altamira, a una cita que agradeció la sucursal del cielo

La larga bocanada de su cigarrillo- un sorbo profundo de un café cargado- un batido de la melena color de las minas de cobre de su Chile natal, anuncia el viaje hacia recodos algo abandonados, pero no por ello poco trajinados. Un dejo de nostalgia por aquel espacio de la infancia al que el escritor intenta volver una y otra vez.

Si el ajustado cinturón de los  dioses griegos le calzara a su humanidad menuda, ella se acomodaría en tres deidades: Deméter la madre; Hécate la hechicera y Palas Atenea la intelectual. Madre de dos mujercitas, su locura, según deja correr, cuando se le presentó el momento de asumir la escritura como una opción definitiva, no dudó en convocar a una madre sustituta, para que les dedicara el tiempo que le ahorrase cargos de conciencia. Unida al actual embajador de Chile en México, viven en distintos pisos de una misma casa “porque cuando vi sus pantalones en mi closet, supe que peligraba la relación”. Lúcidamente feminista, esta sherezada como la ha llamado Carlos Fuentes, confiesa haber rehuido del sino del éxito de su grupo familiar, pero como” lo que es del cura va pa la iglesia”, más temprano que tarde, sus personajes la alcanzaron, las historias la siguieron y se volvieron libros, casi todos con nombres de bolero: Para que no me olvides, Nosotras que nos queremos tanto, Antigua Vida mía y  Lo que está en mi corazón. Por más que corrió, se vio convertida en escritora, casi sin darse cuenta y recogió una serie de premios: Finalista del Premio Planeta (2001), Premio Sor Juana Inés de la Cruz (1991)  por la novela Nosotros que nos queremos tanto, y Premio Municipal de novela en Chile (1993) por Para que no me olvides. Un total de seis novelas, dos libros de relatos, entre ellos uno de cuentos infantil escrito al alimón con su hija María Margarita y Un mundo raro-homónimo del tango. ¿Escritora no?

¿Por qué habiendo escrito una novela a los once años ti empezaste tardíamente en la literatura?

- ¡Oh Freud!  Tiene que ver con que mi madre era novelista. Lo he pensado mucho, porque tenía la convicción de ser escritora, desde que era adolescente y escribí mucho pero no recibí el menor estímulo. Era viernes, no sé como me acuerdo de ese dato, pero era viernes  y llegué a anunciar que había escrito una novela y mis padres no me dieron pelota, yo me sentí muy frustrada porque cada vez que hacía un dibujo todo el mundo lo celebraba. Mi madre me dijo que era normal, que todo el mundo escribía: mi padre y mi madre. Yo dibujaba y escribía al mismo tiempo, le escribía a mi hermana novelitas por entregas, pero no tengo ningún recuerdo de estímulo para la escritura. Debo haber pensado, no puedo seguir los pasos de mi madre, no puedo ocupar su misma posición

¿En ese universo de libros que eran los hijos de tu madre y ustedes las hijas había competencia?

No, era maravilloso, cuando pasábamos esas temporadas eternas en el campo de mi padre, yo me acuerdo que mi mamá escribía en una remigton antigua debajo de un castaño y nosotros jugábamos con  los papeles, que horror, y cuando ella desechaba un original, yo dibujaba en la parte de atrás, siempre estábamos tocando, su proceso creativo. Estábamos integradas a su mundo.

La Serrano entró con ese silencio de la palabra a la universidad donde decidió inscribirse en Bellas Artes en la Universidad Católica de Chile, de allí salió graduada en Artes Plásticas y se dedicó al grabado. Durante un tiempo largo ejerció la academia y finalmente en 1973, la dictadura Pinochetista la aventó hacia las costas del mediterráneo.-

¿Cómo fue el proceso de las artes plásticas hacia la escritura?

Yo vivía el exilio en Roma y en ese momento estábamos en plena dictadura yo quedé inserta en un grupo dedicado a un arte muy de vanguardia, que en los libros de arte lo llaman la vanguardia de los 80. Hacíamos Videos de arte, instalaciones, performances, incluso hice un trabajo muy lindo con las indias yaganas  del sur de Chile de la parte austral y me saqué un premio importante del Museo de Bellas Artes, lo dejé en la mesa de noche y dije ya, hasta aquí no hago más nada y nunca más hice nada.

¿Cuándo te sentiste escritora por primera vez?

Pasó un tiempo y me dije voy a aprender a hacer mermeladas, esa fue mi reflexión, no tengo porque hacerle caso a este mandato del éxito. Coincidió eso con mi maternidad, armazón de pareja, la dictadura de Pinochet, cuando las energías estaban tan copadas que eso me ayudó como hacerme la lesa (tonta) un tiempo, me resistí bastante, al mandato del éxito que había en mi familia: mi padre y mi madre, mis cuatro hermanas son famosos, yo me casé con alguien famoso, en fin dije no voy a ser una gran artista plástica, no voy a ser nada…. Pero eso no duro mucho, porque cuando cayó la dictadura, la cantidad de energía que habíamos gastado en tumbar a Pinochet, me dejó un vacío y dije voy a escribir sobre la dictadura y en Nosotras que nos queremos tanto está presente el tema de la dictadura. Dije voy a hacer unas historias y a fotocopiarlas para mis amigos, esa fue la intención y cuando ya iba bien avanzada en la historia fui a casa de mi marido, porque nosotros vivimos en casas separadas, y se la mostré el me dijo ‘tú estás loca de hacer fotocopias, esto hay que publicarlo’ . Como es muy famoso, vinieron a entrevistarme como mujer de él, para saber que estaba haciendo, y yo dije estoy escribiendo una novela, y  al día siguiente una editorial me llamó para pedírmela así que ni siquiera pasé por toda la historia de los manuscritos, el comité editorial…

Tus protagonistas son seres deslavados, a quienes la vida las va llevando; en el caso de Camila, la periodista de tu novela más reciente, el marido consigue que vaya a Chiapas a hacer un reportaje , no tienen libre albedrío, pero tu discurso es otro

No se si radique en que no soporto las heroínas, las mujeres salvadoras, no me interesa escribir sobre ellas, me interesa la mujer común y corriente y en ese sentido trato siempre distanciarme de ellas.

¿Se te cuelan algunas angustias de la escritora y mujer ?

Bueno claro, eso es obvio pero trato siempre de separar mi idea de mujer de los personajes. Creo que la mía es una mujer universal sino no tendría sentido que me hubieran traducido a tantos idiomas porque en Turquía o en Grecia , las novelas se leen tanto como en Italia, algo pasará.

Arturo Pérez Reverte ha dicho que leerla es asomarse a los ojos de todas las mujeres del mundo.

¿Es una imagen mediática, producto del proceso de la modernidad, o una mentira la de la mujer emancipada?

No creo que es una gran mentira lo que creo es que no es una normalidad.

¿La crisis estrepitosa entre hombres y mujeres, sólo es reconciliable en la ficción?

El desencuentro entre hombres y mujeres es efectivo y cierto entre otras cosas, porque la vida cotidiana en las grandes ciudades no ayuda a que sea distinto. Ante ese panorama, surge la opción de la fuga, pero comprendo que no es una alternativa para todo el mundo, en ese sentido no tengo una receta que darle a nadie.

Fuga…

…Para mí la fuga es clave como posibilidad de escape, el concepto fuga lo tengo aquí- aprieta el puño- permanentemente estoy jugando con ese concepto.

Tus protagonistas siempre se van

Siempre. Pero eso tiene que ver con dos cosas de una situación existencial asfixiante que las lleva a escapar, pero también tiene que ver con el tema de la modernidad, a pesar de que gozo de toda la parte que me conviene de Internet en adelante, tengo un rechazo por la vida que se lleva en las grandes ciudades….

¿Te gustaría volver al campo?

Absolutamente. Siempre estoy buscando lugares que me recuerden el pasado, ese paisaje ese silencio, una vida mucho más amable.

¿Eres compasiva con tus personajes?

Creo que no se puede crear un personaje sino es a partir del cariño por él.

¿Y esos personajes que abandonaste los retomas alguna vez?

De repente alguno aparece en otra novela, pero casi nunca vuelvo a usar algo que deseché, los boto así no más.

¿Tus rituales en la escritura?

Cerrar la puerta, es muy importante un hombre que te cierre la puerta, la música No, no tengo rituales. Algunas manías: nunca cierro el estudio sin haber impreso lo que escribí porque tengo la pesadilla de que va a entrar un genio y me va a borrar lo que he escrito y si se me pierde una página no soy capaz de reproducirla. Cuando voy a empezar a escribir una novela por lo general me alquilo una casa en el campo sola y voy a encerrarme, a partir de ahí necesito escribir compulsivamente

¿Por qué compulsivamente?

Hay dos razones fundamentales: una que tiene que ver con haber empezado a escribir muy tarde. Tengo tantas historias en la cabeza que salen como a borbotones, tengo que ponerme al día con la cantidad de historias que quiero contar. La primera versión-que lee mi marido y mi agente literario- siempre es compulsiva después ya no, ya empiezo a revisarla con mucha calma.

Esta novela de Chiapas te ayudó a hacer las paces con tu generación- la de los 60- a perdonarse aquel fracaso político de la izquierda en A L. huérfanas de utopías?

Sí, no tengo proyecto, lo más sería decir que la convicción es la democracia.

¿Dónde la queda el futuro a Marcela?

Me veo en mi país, escribiendo siempre, no puedo imaginarme la vida sino es con un rollo novelístico en la cabeza, en el campo. Las grandes elecciones de la vida ya las hice: voy a querer al mismo hombre que quiero hoy día, no tengo dudas de que mis hijas van a ser mujeres maravillosas…

Has dicho que si pudieras ejercer un monasterio sin las restricciones de la religión te fugarías allí, ¿sola?

Se ríe….

¿Es Marcela Serrano  nuestra señora de la soledad?

Si………….absolutamente (carcajadas desternillantes)

800-PAVOR

Miedo: el perro negro que en cualquier momento tira a morder y no existe. Enfilo por la avenida principal de Chuao. Sabiendo que voy a llegar a la Roraima, la calle del Consulado. Que ironía, sigo pensando, que digo pensando, hablando en voz alta, para mi misma, para distraerme y no pensar en el perro negro que en cualquier lance tira a morder.

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Pensaba que en 1993 fui a la Gran Sabana por primera vez, y en otro de los desencajes a los que pertenezco, yo que no estoy pasada por las aguas bautismales, me postro y reverencio la huella de Dios al topar con el Roraima. Ni siquiera imagino que clase de orgasmo cósmico pueda ser horadarlo con mi huella. Apenas falta una esquina y luego cruzo a la izquierda, sacudo la mano del reloj, para apuntar certezas de que es ciertamente la izquierda. Leo en los cartelitos de metal que me nombran las esquinas, Roraima. He llegado, conozco tan bien la calle, he ido tantas veces, y me siento perdida.

Saco mi libreta de apuntes donde mi amiga Lucia García, Psicóloga Gestalista me anotó y subrayó en amarillo: “El miedo es una emoción inherente y necesaria en el ser humano, es el que nos hace estar alerta y defendernos de cualquier peligro”

Estaciono el carro a una distancia prudente de manera que desde el punto de mira de aquel que está de pie en la quinta Marina, ¿alguna vez lei el nombre? No pueda precisar desde donde vengo.  Descubro una parada estratégica para ver la quinta, pero decido regodearme en una mata de mangos, cargadita: hay verdes para cocinar, otros no tanto como para hacer el ceviche de mango pintòn, maduritos como para que corra el jugo por el antebrazo y después uno así escondido le pase la lengua. La voz de mi amiga me saca del enmimismamiento.

Vuelvo a sentir el perro negro.y la voz de mi auxilio gestalista: “Es dañino cuando nos paralizamos por el miedo, y normalmente es porque nos hacemos fóbicos a sentirlo. Imagínate viviendo, sin miedo a los ladrones, a los precipicios, a los leones, etc,,etc,”

Respiro hondo y me digo es sencillo : Buenos Días compañero, vengo a solicitar información, sobre el grupo Maceítos de Venezuela. Estoy a una cuadra y el hombrecito que antes fue compañero, tiene cara de desconfianza. Desde mi cerebro reptil ese que me protege, me envían una señal. Mi cuerpo enmimismado con los olores del mango, se vuelve contra mi y no obedece. Estoy rígida y sudo frìo. ¡No no puedo darme el lujo de exhibir la hipotensión de 11,8 que espectáculo, de ninguna manera! ¡Vete de aquí perro negro!

Recuerdo el himno que aprendí en el primer viaje…y la frase más emblemática “Y las tropas mercenarias apoyadas por los yanquis no pudieron vencer la revolución…” Media cuadra y la quinta que reza se dictan clases de danza y yoga se convierte en un santuario de verdad el sistema límbico es incontrolable. Evoco el capitulo segundo del cuadernito publicado por la editorial de ciencia sociales, en la Ciudad de la Habana. ¿Que debe ser un joven comunista? Perteneciente al libro el Che habla a la juventud, souvenir que repartieron durante la edición del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. La media cuadra se me alarga, es tan breve la distancia entre la casa donde hacen danza y yoga, y mi próxima parada quinta Marina. He venido apertrechada, junto al cuadernillo he traído organizadas, como dicen en el argot, clasificada la información que me da la vara alta, quiero decir aquella que me acredita como perteneciente y fundadora de Los Maceítos de Venezuela.

Medio oculta, aunque el vigilante del Consulado no parece estar pendiente de mi, me digo “ese compañero no tiene idea de quién era Maceo” Yo puedo hacer labor pedagógica y explicarle que fue un mambí, más o menos como Simón Bolívar, quiero decir un héroe revolucionario, el Titán de Acero, uno de los grandes del siglo XIX, que además fue hijo de Mariano Maceo, que era venezolano.

Podría comenzar diciéndole compañero vigilante usted ¿no conoce  la Brigada Antonio Maceo, a la cual el compañero Silvio Rodríguez le dedicó una canción? Mire le explicaría “Hay un màrtir Carlos Muñiz Varela, que asesinaron el 28 de abril de 1979, tenía 26 años, un año antes del primer viaje del Primer Contingente de Maceítos a Cuba. Por eso nos fundaron, o sea para irnos preparando, primero somos itos, porque tenemos menos de 18 años de edad, aun no nos hemos iniciado  y luego pasamos a las grandes ligas, a las de la Brigada” Brigada Antonio Maceo, que debía llamarse Brigada de Mambises Valientes Antonio Maceo. No lo de los Valientes es redundante, todos los mambises son valientes, dice el libro “ Hay que pensar en el futuro” donde una pionera llamada Tania lo cura todo con una medicina, panacea llamaban los griegos, el rojo aseptil.

El perro negro otra vez, pegado al pantalón. Ya solo me distancia una casa amarilla, que el día de la toma de la embajada, de la quinta Marino, apenas entró al tiro de cámara. Me provoca tocarles la puerta y preguntarles si hacen ruido, cuánta gente entra y sale. Me acerco, me arrepiento.

Pienso mejor en explicarle al compañero que el papá de René Pérez, el líder de la banda Calle 13, que dio un concierto en La Habana con Juanes, Miguel Bosè y Giovanotti, empericado hasta el ombilico del mondo, el que echa dedo cuanto canta y pone hocico de perro rabioso, era amigo de Carlitos al cual según los reportes asesinó la mano invisible del capitalismo salvaje, que encarna la reacción del exilio cubano. Un carro lo embistió por detrás una ráfaga, lo dejó en estado total de confusión, una de las balas le entró por la cervical, perdió el control, el carro se estrelló contra una cuneta, el asesino se bajó y le disparó en la frente. René Pérez es mi cuartada con sus franelas de Carlos Muñiz Varela, que es como Antonio Maceo. Pienso que es de muy mal gusto eso de ponerle a un grupo de cinco niños, que apenas si rozaban la adolescencia el nombre de un mártir al que ziquitrillaron a tiros. El caído fue el fundador de la Brigada Antonio Maceo, y de la agencia de viajes que permitía el visado y el arreglo de los papeles.

Lo mataron señor compañero, digo, no, señor camarada, señor funcionario. , cuando promovía los viajes de Puerto Rico a Cuba. Como nosotros era un agente de turismo, para que la gente fuera a Cuba, y no perdiera contacto con sus raíces, y las nuevas semillas  Casi cuando estoy a punto de franquear mis dudas, y ya le he dado una soberana patada al perro negro. Una camioneta negra y blindada, zumba como el proyectil que le cegó la vida a Carlos Muñiz Varela, de ella descienden dos hombres muy fuertes con lentes oscuros que se lanzan a tomar la calle y vienen guardando las espaldas de otro bajito, regordete con una guayabera color marrón no tabaco, no oscuro, marrón meconio, que me programan en los años 70. Se deslizan y el vigilante se tensa.

Me freno en seco, y el perro negro viene hacia mí, con más rabia, babeante. Apenas con un hilo de voz que empujo desde el diafragma para hacer mi presentación como la encarnación de los gloriosos maceítos. El compañero vigilante en swing habanero, por hoy no se reciben mas gente” Muy nasal y con la e en el cielo del paladar. Por hoy no atendemos mas genteee. Me doy media vuelta y de regreso a mi carrito, me topo con el mango para hacer mi ensalada. Sigo siendo una Maceito me digo.

 

 

 

 

 

 

 

 

La muchacha del malecón

Aquellos Ojos carmelita nunca alcanzaron a mirar hasta que rincón la llevaría el pedalear de su bicicleta.

Sus sueños en la lomita, en la que se sentaba en secreta ceremonia cruzaban el mar que la separaba de un nuevo horizonte, sin que ella pudiera tan siquiera sospecharlo.

Su destino de azúcar se fraguó en la caldera hirviente de unos cantos de libertad que le soplaron al oído a aquella pequeña y rubia, menuda como un silbido que se colgaría una vez una pistola al cinto.

Georgina Maria susurraba la hoz cuando cortaba la caña, Georgina Maria, Yoyi, yoyita, repetirían tantas veces aquello que la llevaron de la mano y la pusieron a enseñar en el alfabeto de las ilusiones ajenas.

Georgina Maria la los vestidos ampulosos, los tacones veloces, la del ali bar y Beny More callada y atrevida que un dia se fue con el hombre de la tierra del fuego.

Aquellos ojos carmelita conocieron otra tierra donde habría de sembrar canciones, amor y mañana, su mirada habia desembarcado en aquel arcoíris de loro reales y guacamayas, de joropo y de arepas, de esperanzas en vuelo.

Georgina Maria intento marcharse para regresar a su lomita pero la bicicleta celeste no estuvo lista.

Sus ojos carmelita se abrieron de nuevo y regreso a la vida y a los cumpleaños, todos los que le quepan, que los dias sonríen y la lomita siempre estará aguardando hasta cruzar el mar haciéndose  ilusión de un sueño de espuma que arropa a la muchacha del malecón.

FELIZ CUMPLEAÑOS MADRE AMADA

SANTIAGO GAMBOA: El cuento chino de un escritor colombiano

Yoyiana Ahumada

Viajero impenitente, pasó en vuelo rasante por Caracas, para asediarla con la “impostura” de su más reciente novela. Pertenece a los nuevos stars writer de América Latina que entre otras afinidades reivindican la novela negra y aborrecen el realismo mágico. Representada por pesos pesados como Mario Mendoza-ganador del Premio Biblioteca Breve Seix Barral 2001- Jorge Franco, Germán Castro Caicedo entre otros. Nació en plena guerra fría en el país que la vive en caliente y creció junto a la muerte de las ideologías. Pareciera que la miel del éxito lo baña en su exilio voluntario en Roma donde vive y escribe sin remedio.

Angustiado por no haberse aplicado la vacuna contra la fiebre amarilla, requisito para su próxima parada en Kenya, en carrera, con un sello más en su pasaporte, arribó a Caracas. La pata de su lente sujeta por una cinta plástica, alivia su mirada aquejada por “cuerpos flotantes”-una cierta anomalía visual, que dibuja un celaje de las formas, ¿tendrá que ver con el oficio de alterar la realidad desde la ficción? La barba al descuido y una melena rebelde dibujan la perfecta imagen del intelectual de los años 60 que completa su residencia y estudios en Europa donde estudió filología Hispánica en la Universidad Complutense en Madrid, Literatura Cubana en la Sorbona, en fin un escritor al estilo del boom, pero antiboom. Parricida al fin, se atreve a criticar Rayuela.

- Aprendí a leer y a querer la literatura a través de ellos que escribieron una América Latina distinta, que les planteó otros temas de elección estética. El que nos tocó, es un continente más urbano, la mayoría de gente vive en ciudades que son las megalópolis del tercer mundo con inmensas ollas de riqueza y de pobreza; por eso la novela está más cerca de la realidad, aun cuando hable de temas históricos. La generación del boom( Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez) a mí y a muchos escritores de mi generación, nos agarró muy jóvenes y por eso tuvimos una distancia saludable, ellos ya son clásicos, no son contemporáneos.

Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez, intentaron narrar un continente y fundarlo a través de la palabra. Era el compromiso.

-Creo en la literatura comprometida con una moral, con un compromiso ciudadano. El escritor debe ser una conciencia crítica al servicio de la comunidad en la que vive.

Trazas firme de una formación orientada hacia la búsqueda del hombre nuevo, hijo de profesores universitarios, el arte del compromiso: seamos realistas soñemos lo imposible

-…Casi toda la cultura del siglo XX es de izquierda. Los escritores y poetas tendían hacia ese lugar en contra del fascismo y las dictaduras en general, después vino el neoliberalismo y las distancias entre izquierda y derecha se desdibujó y la civilización inventó el centro. La izquierda es la cultura, la civilización, la derecha es natural: el egoísmo, el individualismo, mientras que la izquierda es lo que el hombre debe construir porque no le es inherente: la solidaridad, la generosidad…

Su experiencia lectora se le hizo estrecha, quería ser protagonista de esos mundos que le ofrecían Salgari, Dickens, garcía Márquez, Graham Greene, Joseph Conrad en fin, les cambiaba los finales a los relatos y añadía capítulos, quería multiplicar esa experiencia lectora en otros, saberse leído por ojos anónimos, que no los de sus amigos, como su personaje de la novela Chouchén Otálora, el eterno escribidor que se autofinancia sus publicaciones.

¿Cuándo se supo escritor?

-Cuando logré terminar mi primer manuscrito Paginas de Vuelta en 1993 en París. Haber llegado hasta allí después de cinco años fue un gran logro. Faltaba la lectura de terceros, pero ahí me sentí escritor. Por cuestiones de trabajo, me ha tocado volver sobre esa novela y me quedé sorprendido, escribía bien¡

¿El oficio le ha recogido el miedo y le ha soltado la mano?

-Echo en falta la frescura y la naturalidad con las que escribía 6 ó 7 años atrás… Hoy soy más precavido, pero el miedo sigue intacto, la fragilidad frente a lo que uno siente…Mis libros anteriores no me dan ninguna seguridad para el siguiente.

RECUADRO

¿En qué pues, consiste la situación del escritor secundario, sino en un solo y gran repudio? El primer y despiadado repudio se lo aplica el lector común, que terminantemente se niega a gozar de sus obras. El segundo e infame repudio se lo aplica a su propia realidad que el no supo expresar, siendo copiador e imitador de los maestros. Pero el tercer repudio y puntapié, el más infamante de todos, viene de parte del Arte, en el que quiso refugiarse, y el cual lo desprecia por incapaz e insuficiente. Y esto ya colma la medida del oprobio. Aquí empieza ya la completa orfandad. Witold Gombrowicz , Ferdydurke

La novela de marras Los Impostores, da cuenta de tres personajes que fingen ser lo que no son, simulan una vida y una grandeza que los lleva a “vivir sus quince minutos de fama” de un modo bastante sui géneris , tras un manuscrito de una secta secreta que sobrevive en la clandestinidad de Pekín : un profesor de literatura que quiere ser escritor y finge serlo, otro que busca la quinta esencia de la palabra y el otro es un periodista que quiere escribir pero no tiene talento.

¿Todo escritor es un impostor?

En la medida en la que se disfraza de personajes, de ciudades, de situaciones es una impostura, pero no del engaño que es un delito, sino de la impostura de la ficción

Un escritor es un perpetuo exiliado

- Un perpetuo aguafiestas como decía Vargas Llosa, cuando tiene una cierta responsabilidad, necesariamente tiene que observar las cosas desde un lugar apartado. No es un genio, es un hombre común y corriente.

Colombia rota a Madrid, a París que es una fiesta, ¿a cada ciudad un libro?

Más o menos. Perder es cuestión de método, transcurre en Bogotá, pero a partir de Vida feliz de un joven llamado Esteban, comienzo a distanciarme: las historias transcurren en otro país donde siempre hay un personaje colombiano en Vida….. una parte es en Madrid y la otra en París, y la más reciente Los Impostores, la historia transcurre entre Europa, Estados Unidos y principalmente China. Pero yo soy colombiano y escribo como colombiano, y vivo el mundo como colombiano, aunque no viva en mi país; la nacionalidad no es un ejercicio de asistencia obligada.

Rituales de escritura

Santiago Gamboa se despereza como a las 11:00 de una mañana calurosa de Roma. Hojea la prensa, y se sirve una taza de café, compañera inseparable de sus andares en bata de casa por su departamento. El computador encendido ad infinitum, lo vigila silencioso, el camina, la historia se construye y deconstruye en su cabeza “en realidad-afirma- escribir es pensar”

Una necesidad de expresión incontenible lo domina, una búsqueda por indagar en torno a temas que lo tocan: las relaciones humanas, el amor, la lealtad, por eso mis personajes son sencillos, arrancados de la cotidianeidad. “Y encontrar literariamente, razones para comprender mejor lo que me alivia y lo que me frustra”